GRACIOSOS

AQUEL MEDICO EN SAN FERNANDO DE HENARES. (MADRID)

 

Esta historia que voy a contar no fue un cuento, es real como la vida misma aunque parezca mentira, eran los años 1965 y podía pasar de todo como el medico que teníamos particular al lado de casa cerca de los pisos donde vivamos y por no ir a Madrid estábamos igualados a este señor por comodidad con nuestros dos hijos Carlos y Ramón, dicho galeno se llamaba Don Salvador (le venía  al pelo su nombrecito).

mediquillo-300x244Este caballero hacía de todas las especialidades normales como médico de cabecera, puericultor, dentista, fisioterapeuta y masajista (solo le faltó cocinero) y sobre todo buena persona, tendría treinta y cinco años y además buena estatura, no preguntabas le decías el problema y él lo solucionaba al momento con eficacia, soltura y don del habla y basta, lo que si era medico según los títulos que tenía colgados en la pared no muy vistosa.

Era en un bajo ese día entramos y desde el hall  intentamos pasar a  la habitación consulta, donde recibía a todo el mundo y si él estaba ocupado o no lo estuviera  te decía casi a voces  ¡esperar un poco que ahora os llamo ¡cuando nos llamó y pasamos a su despacho (aquello no olía a rosas) eche un vistazo por encima (digo por encima porque por debajo era imposible estaba todo manga por hombro).

Nos recibió en su mesa que parecía la de todos, lo poco que pude ver eran libros abiertos  hojas sueltas, bolígrafos, un vaso de café sin acabar, un manojo de llaves, un cenicero con  varias colillas apagadas, un pañuelo de tela arrugado por su reciente uso que Dios sabe de qué (en aquellos años no había de papel) y con un cigarro encendido en su boca.

Sentado en su sillón me extraño estar tan bajo sentado porque  yo cuando le vi por primera vez en la calle le vi alto y por lo menos uno setenta y cinco,  rellenito en carnes duras que lo experimente cuando me dio la mano y abarco toda la mía, pero aquí en su “salsa”  y detrás de su ocupada mesa era más bien bajo tendría el sillón roto.

Nos invitó a sentarnos  en dos sillas pegadas a la mesa frente a él y de verdad os cuento  como eran dichos asientos, de las dos sillas una no tenían asiento estaba el agujero redondo que se veía el suelo de terrazo gris y la otra con un mallazo de mimbre, usado por diferentes culos y algunos serian hermosos y pesados, porque estaba cedido  y te hundías en el sin tocar el suelo.

Se disculpó sin inmutarse diciendo que se habían roto esa mañana y no le había dado tiempo de cambiarlas, que según creo se lo decía a todos me toco a mi sentarme (bueno sentarme) el culo que no lo tenía muy gordo por eso de la juventud, se me coló casi pegado al suelo (podía a ver puesto un orinal y aprovechar para analizar la eces o pises) que luego me vi negro después para salir de ese agujero que me quedo marcado un circulo en la cintura que tardo tiempo en desaparecer.

Sin poder apoyarme en la mesa, sujetándome con mis manos en el borde del bastidor para no hundirme y dar con el culo en el suelo frio del terrazo y llamar a los bomberos para que me saquen de ahí, no apoyarme en la mesa porque a mi lado y en un extremo de la mesa  me podía pinchar con una jeringa con su aguja y parte del líquido inyectable.

La aparte sin que se diera cuenta ya que estaba hablando con mi esposa y con el niño sentado en sus rodillas que  era más alto que su madre por estar sentada en esa silla de asiento hundido y seguimos hablando del niño que parecía que él no daba importancia a la situación pero si a las explicaciones de la madre con ese hijo “tan alto”.

Lo más interesante era la salud del niño ¿Haber que le pasa al niño? nos dijo dejando el cigarro que se consumiera en el cenicero (parecía que estábamos en una timba de cartas en un tugurio no muy recomendable)  por la humareda, mi querida esposa le dice -pues mira Salvador lleva unos días con fiebre, amodorrado y  tiene pocas ganas de comer y casi sin acabar.

Se levanta como puede con esfuerzo y coge al niño entre sus manazas, que parecía mi hijo un muñeco (el caso es que lo era y  muy bueno) en manos de un gigante y lo pone dentro de una silla alta, de esas donde los bebes comen en una  una bandejita incorporada y con más mierda que en un retrete de una gasolinera, dicha silla  las hay ahora mejores en la basuras.

Saca del bolsillo de su camisa  un palo de esos planos para mirar la garganta  y le dice a Carlitos que estaba divertido viendo el entorno que parecía un rastro, haber guapo di! aaaaaaa! y le mete el palito encima de la lengua y cuando termina se lo vuelve a  meter  otra vez en el bolsillo, previa limpieza con el pañuelo de tela arrugado que tenía sobre la mesa (que ahora sabia Dios para que lo usaba).

Vuelve a su escondite y empieza a recetar dándola una medicina que tenía el en una caja en el suelo, mientras yo doy otro vistazo al entorno y a la derecha de la habitación  y en el suelo había cajas desembaladas con medicinas y otros enseres, un perchero con ropa de todos los colores, una cortina formando una cabina casi blanca que me imagino que sería para auscultar algún enfermo.

De pronto y con sorpresa se abre media cortina y aparece una señora, vecina del barrio que la saludo a mi mujer tapada con un trapo sus pechos diciendo ¿oye Salvador puedo ya vestirme? y la dice sin levantar la cabeza de la receta! claro mujer perdona pensé que ya te lo había dicho que podías salir! (sino se lo llega a decir lo mismo la señora se tira allí hasta  Navidades y la hubieran echado la familia de menos por eso de hacer la cena)

Corrió la cortina la vecina mirando a mi esposa con una sonrisa de complicidad, vuelvo a echar otro vistazo a la ocupada mesa y tuve que mirar dos veces, en una esquina y en el lado del médico creerme de verdad había una tenaza de dentista (creo) con una muela medio ensangrentada medio seca, sujeta todavía a los a la tenacilla,  cuando me da la receta me mira y me ve  la cara que se me quedo de “besugo al horno” y me dice ¡ es de un señor que tenía tanto dolor que he tenido que sacársela hace poco!.

829e3-gente2bcorriendoNos levantamos de las sillas yo como pude y no le dimos la mano por si acaso, mi mujer y yo nos miramos para saber quién salía primero corriendo hacia la vendita calle, salimos echando leches del “castillo de los horrores” no volvimos más, mi hijo se curó y de igualas con ese doctor Jelkys……NI HABLAR.

 

UNO DE COCINEROS:  En una cocina de un hotel ingresa un nuevo cocinero, llega la revisión el encargado ve al nuevo, manejando todo con las manos, cabreado el jefe le dice;¡Pero que hace usted, haciendo todo con las manos! A qui nada con las manos, para eso hay este cucharon y este tenedor para que no toque nada con las manos! se va y vuelve más tarde, y ve que este nuevo, no estaba tocando nada con las manos, contento se aleja, pero ve que del pantalón le sale un cordel negro, se acerca y le pregunta ¿porque lleva ese cordel por fuera? Y el nuevo cocinero le contesta, muy sencillo como vera no toco nada con las manos, pues bien cuando tengo ganas de mear, tiro con la boca del cordel, sale la chorra y meo, muy bien ,muy bien le dice el jefe, pero al irse una duda le hace volver y preguntarle al nuevo ¿está todo perfecto, pero por curiosidad, como se mete usted, la chorra? y le contesta; A MUY SENCILLO,CON LA CUCHARA Y EL TENEDOR, así no toco nada con las manos.                                                                   

 

UNO DE MEDICOS: una señorita va a la consulta del doctor para que la examine y la osculte, se meten en un cuarto oscuro y dice la señorita muy tímida ¿dónde dejo la ropa doctor? Y el galeno contesta nervioso ¡AHI JUNTO A LA MIA!

 

UNO DE  ILUSTRES: Un ilustre personaje fue a visitar a un marques, al palacio, le recibió en un salón se sentaron cada uno en un sillón. El marques le dijo, perdone usted, pero es que el perro tiene costumbre de tumbarse bajo el sillón que está sentado, tiene algún inconveniente, y el pelotari, dice que no que el también le pasa lo mismo en su casa, bueno se ponen a hablar, y de pronto al invitado le viene un gran pedo que quiere salir  el sabia del ruido y del olor, no pudo aguantar más y “ZAS” el pedo sonoro, que hasta el can se asustó, y en eso que dice el marqués, sultán que has hecho, perdone pero es que el perro tiene el muelle flojo, el invitado vio el cielo abierto, pensó(con el flato que tengo y echando la culpa al perro, me voy a poner las botas), Así paso pero cuando llevaba una ristra de varios pedos, el marques no pudo más y le dijo al perro. SULTÁN SAL DE DEBAJO DEL SILLON QUE ESTE TIO PEDORRO TE VA A MATAR.    

 

UNO DE HEROES: Un héroe de guerra llega a un hotel y pide hospedaje, el encargado le dice que si no le importa compartir habitación con otra persona, vengo muy cansado no me importa, sube a la habitación saluda a su compañero se empieza a desnudarse el otro le observa, y el héroe se quita un brazo ortopédico, la pierna, en un vaso un ojo de cristal y por último la dentadura, el compañero  al verle exclamó;!SEÑOR MECANO CUANDO ACABE USTED MANDEME EL CULO PARA A CA,

 

UNO DE AGENTES:Un agente  de la circulación para a un conductor que parece que cometió una infracción, le pide el carnet de conducir al nervioso conductor, el agente muy serio se pone a revisar dicho carnet, el conductor con la ventanilla bajada, le mira y le dice con voz entrecortada .Sr. Agente está usted leyendo el carnet al revés, el agente, serio con aires de grandeza le dice !LA POLICIA LEE COMO LE SALE DE LOS ..COJONES!   

 

 

UNO DE BARES

Uno que tenía un bar se encuentra con un amigo, el amigo le dice.

¿Pero qué te pasa Manolo te veo triste? y le dice: – Voy a tener que cerrar mi bar, ¿y porque? le dice el otro, – pues porque por la parte trasera todos los clientes cuando salen del local se ponen a mear y no veas como huele dentro del bar y no sé qué hacer.                                          

El amigo muy sueltecito y riéndose le dice: -¿solo por eso vas a cerrar?,¡ni se te ocurra!, te daré la solucion. Mira Manolo; lo que tienes que hacer es poner luces, iluminarlo y así por eso ¡que les vean! no mearan más.                                                                                          

Joder tío !valla solución más cojonuda! , mañana mismo ilumino la trasera del bar como si fuera una verbena. Pues me alegro, ya me lo contaras. Pasaron 15 días y se vuelven a encontrar y el del bar además de triste, cabreado como una mona. El amigo le dice: – ¿qué Manolo, se solucionó el problema? ¿Pusiste lo que te dije?; -¿Que si lo puse?, maldito el día que te hice caso, antes a oscuras solo meaban, ahora CAGAN Y LEEN EL PERIODICO.                                                                                     

        

 CHARLATANES

Un charlatán en la calle vendiendo unas pastillas para la memoria, adivinar las cosas, eran tanto los gritos y la seguridad de su producto que se acercó un señor y le dijo: – ¿es verdad lo que dice que puedo adivinar algunas cosas?, !correcto señor! compre una pastilla y vera usted como al momento lo comprobara. Se arremolino la gente para ver los resultados de la milagrosa pastilla, era como un caramelo de chocolate. En presencia del vendedor  y la gente se mete la pastillita en la boca, la mastica, la deshace, se la traga y con una cara de asco le dice al charlatán; -¡Oiga usted! ¡Esto sabe a mierda! y el vendedor le dice en voz alta: – ¡Ven ustedes señores, el señor ya ha empezado a …ADIVINAR!.  

 

 UNO DE EMPLEADOS

Un empleado pelota invita  a su jefe a comer con su familia en su casa para una futura subida de sueldo, lo malo era su enorme nariz que tenía el jefe.   El día anterior reunió a su familia y les dijo:

-Viene a comer mi jefe, para mí es muy importante. Pero os aviso, tiene un pequeño defecto y complejo que es su “toña” bastante grande, pues de pañuelo usa la funda de la almohada. Así que espero y os ordeno que nadie durante y después de la comida diga algo de su cacho nariz, nos jugamos mucho.

-De acuerdo, sí papa no te preocupes.

Llego el día, los niños y la mama pensaron…¡joder con la nariz! Y detrás estaba el jefe. No sabían dónde mirar que no fuera la nariz. Empieza la comida, el papa nervioso, inquieto, sin parar…y de pronto el niño dice:

-¡Papa, dame un trozo de …PAN!. El padre abre los ojos y respira, que nervios.

Llega la niña y le dice: -¡Papa, dame un pedazo de …CARNE!. El padre casi se desmaya, pensó…menos mal.

Y llega la madre y dice: – ¡Alcánzame eso tan grande…!. El padre ya no podía más, la mira y piensa…!dios mío! ¡Va a ser ella!. Cierra los ojos y dice su esposa: – “La fuente”. El casi se cae de la silla, se levanta de la mesa, sudando, temblando, exhausto, coge la tarta parte un trozo se la ofrece al jefe diciéndole orgulloso y triunfante…! SEÑOR QUIERE UN TROZO DE…NARIZ

BUSCANDO CURRO

Uno que conoció en el bar de su pueblo a alguien muy influyente en la capital, como no tenía trabajo el amigo influyente le dijo: – ¡cuando te encuentres sin trabajo vienes a la capital y me visitas! y seguro que encontraremos algo.

El pobre hombre no tardo ni dos días, allí que se fue y se presentó nervioso en la puerta del caserón que tenía el que le iba a solucionar su vida y aparece la doncella: – ¿Qué desea señor?  – Mire soy un amigo del señor, de cuando estuvo en mi pueblo y me dijo que viniera a verle que algo tendría para mí, me llamo Jacinto. La chica le dice que ahora no le puede atender que está en una reunión. El pobre hombre insiste: – ¡dígaselo por favor! es que no puedo venir otro día. La doncella accede y va a decírselo al señor, que estaba en el retrete, pensó… no voy a decirle a este pardillo que estaba cagando, así que llamo a la puerta  del aseo y le dijo al señor Don Pascual, – hay fuera hay un señor que dice que le conoce y que le prometió un trabajo y se llama Jacinto, se produce un silencio y el protector cagón desde el interior del retrete, y en un momento que no le salía el moñigón y apretando con voz entrecortada le dice a la doncella:      – ¡DILE A JACINTO QUE LO PRIMERO QUE ME SALGA SERA ……PARA EL ¡. 

UNO DE PILOTOS

Un piloto de avión de pruebas, cuando está a 2000 metros de altura le empieza a fallar el motor, se está quedando sin gasolina los mandos no le responden el paracaídas no quiere salir, estoy bajando en picado con una velocidad endiablada: – ¡Meiden, Meiden a la base!, ¿qué hago por favor?, ¡repito! ¿Qué hago? ¡Deprisa!. Y oye una voz por el alta voz, ¡atención piloto atención! ¡no se preocupe! el alto mando lo tiene previsto. Agárrese al volante todo lo fuerte que pueda, miré al frente y repita con nosotros alto y claro….PADRE NUESTRO QUE ESTAS…EN LOS CIELOS….

 

UNO DE PARACAS:

En una escuela de paracaidismo él instructor les dice a los alumnos: – Señores este moderno y último paracaídas es el más seguro del mundo, basta decir que el alto mando lo tiene todo previsto, no hay nunca sorpresas, pueden estar todos tranquilos que todos llegan a tierra y está todo controlado desde tierra. Saca el paracaídas, que era como el caparazón de una tortuga gigante, estaba rellena de anillas de colores, comienza el instructor y dice atento.

Señores, si el paracaídas no se abre al saltar en diez segundos tiran ustedes de la anilla amarilla bajo el pecho (cuidado las señoritas), pero si siguen bajando y pasan otros diez segundos, tiran de la anilla verde que está bajo el sobaco, pero si siguen bajando y no se abre, el alto mando lo tiene todo previsto y tiran de la última anilla roja entre las piernas (cuidado los caballeros) y si por casualidad no se abre, como digo siempre el alto mando lo tiene todo previsto y controlado,  en tierra habrá un camión y personal cualificado para recoger….LOS RESTOS.

 

 

LOS ABUELOS TAMBIÉN CUENTAN

Aprovecho el blog, para contaros dos historias reales como la vida misma; como cuento en otras de mis historias:

Mi abuelo que era “mayor “le gustaba contarme batallitas, que por la forma que me lo contaba y yo la cara de tonto que ponía, pues debían de ser verdad.

Conto el hombre, que como era músico de carrera en los años de los 1900, eran complicados para todos pero para un músico era más, el sacaba trabajo y dinero como podía, siguió contando, me acuerdo de una vez que estuvimos tocando en una provincia, la opera Aida, fue un éxito el tiempo que estuvimos, pero te contare Carlitos (ese era yo) hay una escena casi la principal, que el personaje protagonista, dice ¡A MI MIS LANCEROS!

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Los lanceros eran diez figurantes que entraban por un lateral en fila de a dos erguidos cabeza alta y salían por el otro lateral corrían por detrás del escenario y volvían a salir así hasta cinco veces, que parecía que eran cincuenta cargados con sus trajes de egipcios, con escudos, lanzas y espadas, simbolizaba la gloria de Egipto, con la Marcha Triunfal, pues bien eso era lo que hacían los días que había función.

Pero ocurrió, según mi abuelo, que un día un gracioso o alguien que no cobraba, se llevó todas las armas, ósea las espadas, las lanzas, los escudos y los cascos, llego la hora de ¡A  MIS LANCEROS! Hubo un silencio atroz y otra vez más alto ¡A MI MIS LANCEROS! En ese tiempo alguien ocurrente les dijo a los falsos soldados: – ¡DEPRISA SALIR IGUAL QUE TODOS LOS DIAS PERO COMO SI TUVIERAIS LAS ARMAS! Los asustados soldaditos se miraron los unos a los otros y dijeron: – ¡salgamos que si no, no comemos!.

Mi abuelo que estaba más abajo del escenario, como era en esa época, observo con extrañeza y admiración, lo que vio, primero miro como siempre  entusiasmado a los lanceros, con todas sus indumentarias casco incluido, pero ese día no salía de su asombro, casi se le cae el violín, porque lo que requetemiro fue a sus admirados lanceros con su bonita ropa.

Llevaban la mano derecha como si sujetaran una lanza que no llevaban, otros el brazo como si sujetaran un escudo que no había, y el de la espada, ese iba con el brazo en alto, cabeza con el pelo suelto, total… los músicos, los coros y los sufridos soldados sin sus armas seguían pasando hasta cinco veces, erguidos cabeza en alto como si nada les faltara. Según contaba mi abuelo  el público aplaudiendo sin parar, no se sabe si por la obra o por la voluntad de los soldados…..DESARMADOS.

Sigo con mi héroe “mi abuelo” después de reírnos del episodio anterior, me dijo: – como tenemos tiempo hasta que vengan tus padres, te voy a contar otro caso creo más gracioso.

La orquesta donde yo tocaba, fuimos un invierno a un concierto en un pueblo de Ávila, aquí solo era un día, pero allí fue un compañero y amigo el protagonista.

En aquella época para resguardecerse del fuerte frio se usaba encima de tu ropa la famosa capa española de lana de Bejar, que te cubrían el cuerpo y la cara con el pico de la capa, así te tapabas la nariz y la boca del fuerte frio y solo los ojos se quedaban al descubierto para no darte una “hostia“; pues bien después del agradable concierto, mi abuelo y su compañero ya de noche camino de la pensión a dormir y por la mañana a casita  con la familia y el brasero, dice: – íbamos los dos muertos de frío, esas calles solitarias, oscuras, frías, nadie por las calles, solo los dos muertecitos de frio no se nos veía ni los ojos.

Mi amigo que iba más lento que yo unos pasos detrás de mí, le oigo decir con una voz fina: -¡Ehhh, Elute no puedo más!, ¡espera un momento por tu madre, que tengo que hacer de vientre, que llevo un día fatal, algo me ha sentado mal!. Cuenta mi abuelo que no dio tiempo a parar oyó la traca y el suspiro de su amigo cagón, como era al exterior y hacia una corriente endiablada acabo enseguida.1922_julioromerodetorresbelalugosi_archivosdelmuseojulromtorr

Se iba a colocar la capa y miro al suelo por curiosidad y al ver lo que había salido de sus maltrechas tripas… Pero lo que ocurrió,  me decía mi abuelo: – Me di la vuelta para decirle a mi amigo que nos fuéramos que hacía un frio de pelotas y lo vi mirando el suelo como si fuera suyo y lo único que era suyo, era lo que soltó por su frio culo.

Le pregunte tapado con el pico de mi capa: – ¿Pero qué haces Nacho? y el cagón me dice: – Créetelo Elute, no encuentro lo que he soltado y yo estoy seguro que lo he soltado, y mi abuelo le dice: – Y yo también, porque no veas que olorcito (ni el pico de la capa ha evitado la peste), alomejor lo has soltado en una alcantarilla o en un agujero o se lo ha llevado el viento… valla usted a saber.

Se incorpora, da por terminado la búsqueda, coge la capa, le da el remolino de rigor para con el pico taparse la cara y nariz por el frio tan fuerte que hacía y me dice mi abuelo… cuando empecé a dar un paso le oigo decir a mi compañero a grito pelao: -¡Joder que asco Elute, no busques más!, que me he cagado en el pico de la capa y ahora la tengo en mi cara, tapándome la nariz y ….la BOCA . No pudo acabar de contar el resto porque llegaron mis padres.

abuela

LA YEGUA LOLA

Esta gracia  puede dañar la sensibilidad de otro “animal”…

Empezare recordando. En mi calle Amparo de Madrid en el portal de más abajo, había una lechería, que tenía un carro para llevar los cántaros de leche diarios a la otra lechería en la calle de la Fe, dicho carro, lo llevaba con honor una bonita yegua llamada “Lola”.

Era ya vieja, sabía latín (dialecto yeguar), reconocia las voces y desde luego a nosotros. Un servidor  con los dos restantes diablos con seis o menos años…(antes de entrar en materia bueno es saber lo que hacia la yegua durante el día. Despues de llenarla el carro por la mañana y comer su pienso, incluso saludar a los viandantes de la calle, mayores, niños, sacerdotes incluso algún borrachín que volvía o llegaba a su casa dandola unas palmaditas en los lomos traseros llamados grupas, era la hora de currar. Salía el cochero, la hablaba como a un ser humano y ella movia la cabeza,no se si por las moscas o porque sabía lo que tenía que hacer.

La orden era: – ¡Vamos Lola a llevar la leche a los de la calle la fe!. El mozo andando, la yegua se pone en marcha sola camino de la lechería, el hombre saludando a los viandantes y con algunos se paraba y la yegua despacio, en algunos casos tambien se paraba,pero lo bueno era que sin ninguna orden.

El camino en aquella época años 1940, había pocos coches, digo pocos pero… no pasaba ninguno, así que el animal y su compañero podían hacer el recorrido con toda tranquilidad, calles: Ámparo, Sombrerete, Pza. de Lavapiés y al final de la calle la Fe.

Todo era una rutina, una romería, descargaba y vuelta a la calle Amparo, aparcaba frente a la lechería freno echado, la yegua tranquilita, ¡pero amigos, empezaba la funcion para los tres intrépidos inventores!.

Sabíamos cuando la yegua estaba tranquilita y los dueños trabajando, así que nosotros a joder a la pobre yegua. Creo que nos conocía, nos subiamos al carro, uno vigilaba, los otros dos a la faena, uno la levantaba la cola y el otro (podía ser uno cualquiera, no necesitabas experiencia) con una cañita o varita le tocabamos el agujero que nosotros con risas lo llamabamos (chocho).

La verdad que solo sabíamos ese nombre, si es en este siglo no acabaríamos nunca de nombrarlo, pues en la”Lola” no hablamos porque, levantaba los labios, enseñaba los amarillos dientes y nos parecía que la gustaba, así varias veces hasta que venía el mozo y nos regañaba, saliamos corriendo, pero mirando para atrás y nos parecía que la yegua nos ..sonreía.

Recuerdo que un día, otra vez con (el chocho) pero esta vez además de sacar los dientes, los ojos en blanco. No estaban echados los frenos y ala! a la otra lechería, carro vacío sin cántaros, casi a la media hora y por algún vecino se lo dijeron al cuidador, salío corriendo y pudo acompañar al animal hasta el final y aprovechar el porte de vuelta.

Un día que estabamos en el colegio cuando llegabamos a casa para comer, vimos aglomeración en la calle nuestra, contaban algunos en corrillos lo que paso. Lo que paso fue que nuestra querida “Lola” devío de tener alguna alucinación (no por nuestra causa), sino por sus años de edad.

Parece ser que salío corriendo con carro y todo calle abajo y se embistío con el escaparate de la tienda de ultramarinos de Leandro, todo lo que había en el expositor se derramo por los suelos, la yegua tumbada en la calle dando sacudidas, agonizando, la gente apenada, todos tristes, menos mal que nosotros llegamos cuando todo estaba recogido, no había yegua, solo el suelo manchado de un rojo sucio. Algunos dijeron que fue tan buena la “Lola”, que murío ayudando a los demás, porque con su muerte muchos vecinos pudieron comer con lo que recogieron del suelo.

Nunca la olvidaremos, era triste no verla a ella de pies, arrogante su pelaje canela, arrogante su hermosa cola y que triste su sustituta, una moto llamada Isocarro, sustituyendo a nuestra querida e irreemplazable y nunca olvidada por todos los del barrio,nuestra…YEGUA LOLA